La patada de crol


Una buena patada oscilante debe hacer «hervir» el agua, no chapotearla. Para conseguir eso, energice el movimiento de sus piernas principalmente con los músculos de la cadera y el muslo, no de la pantorrilla y el tobillo.


Doble sólo ligeramente las rodillas en el movimiento hacia abajo y mantenga los tobillos flexibles. Debe patear sólo lo bastante profundo unos 40 a 45 centímetros como para mantenerse estable en el agua; patear más vigorosamente le cansará sin hacerle avanzar mucho más rápido.


Muchos nadadores se sienten más confortables con un ritmo de tres patadas por cada brazada.